En los últimos años se han comercializado nuevos medicamentos para la pérdida de peso (Rybelsus, Ozempic, Wegovy, Mounjaro…). Estos fármacos (GLP-1), que son muy eficaces para bajar de peso, podrían ser de gran ayuda por la importancia y la prevalencia de la obesidad entre la población mundial (se estima que alrededor del 13 % de los individuos son obesos).
Los fármacos GLP-1 pueden producir mejoras en las enfermedades cardiovasculares, disminuir el riesgo de padecer patología renal y, potencialmente, proteger frente a enfermedades neurodegenerativas. A pesar de todas estas mejoras, existen algunos aspectos preocupantes en relación con su utilización. En muchos casos, se está administrando estos fármacos en situaciones inadecuadas: personas sin diabetes ni obesidad ni exceso de peso corporal. Así, la utilización frecuente de los fármacos GLP-1 para adelgazar, sin que exista otra indicación, ha aumentado del 4,5 % en el 2018 al 17 % en el 2023. El mecanismo por el que los fármacos GLP-1 hacen adelgazar es múltiple: disminuyen la sensación de hambre y el vaciamiento gástrico, lo que genera una sensación de saciedad. También actúan sobre el cerebro y el efecto final es provocar adelgazamiento.
GLP-1 y anorexia nerviosa: posibles riesgos
En individuos con predisposición genética o psicológica, estos fármacos pueden causar anorexia nerviosa. Esta es una enfermedad importante que genera miedo a ganar peso y distorsiona la imagen del propio cuerpo (creyéndose obesos cuando no lo son). La anorexia nerviosa puede tener un impacto significativo en la salud, y se sabe, que el riesgo de muerte entre estos pacientes es cinco veces más alto que en el resto de la población. Por lo tanto, aquellos individuos con antecedentes de trastornos alimentarios o una predisposición genética a la anorexia nerviosa pueden, potencialmente, desarrollar esta enfermedad. Todas estas observaciones se han publicado recientemente en la revista The New England Journal of Medicine.
Tanto el doctor Carreño como los médicos de la fundación tenemos muy en cuenta estos datos y, antes de comenzar el tratamiento con fármacos GLP-1, realizamos un exhaustivo interrogatorio a los pacientes para tratar de evitar la aparición de anorexia nerviosa.


