Marcadores analíticos pronósticos de la Hepatitis B

12 octubre, 2026

La carga viral y los niveles de transaminasas son indicadores clave para evaluar el pronóstico de la hepatitis B crónica. Un estudio publicado en The Lancet demuestra que una carga viral superior a 2.000 UI/ml y unos niveles elevados de transaminasas se asocian con un mayor riesgo de desarrollar enfermedad hepática avanzada. Estos marcadores ayudan a orientar el seguimiento y el tratamiento individualizado de los pacientes.

La hepatitis crónica B es una enfermedad que padece cerca de 254 millones de personas y es responsable de alrededor 1.100.000 fallecimientos al año (datos del año 2022).

La Organización Mundial de la Salud se ha fijado como objetivo erradicar las hepatitis virales para el año 2030. Para lograrlo, es necesario reducir en un 90% los nuevos casos de hepatitis por virus B y en un 65% la mortalidad relacionada con este virus. Sin embargo, dado que la hepatitis B cursa de forma asintomática, apenas se diagnostica al 13,4% de las personas infectadas, y solo el 19,5% recibe tratamiento. El tratamiento antiviral para la hepatitis B reduce las concentraciones de DNA del virus B, disminuye el riesgo de desarrollar cirrosis hepática y cáncer de hígado, y mejora la tasa de supervivencia.

¿Qué marcadores analíticos permiten evaluar el pronóstico de la hepatitis B?

Se ha publicado un artículo en la revista The Lancet, en el que se evalúa la influencia de la carga viral y el nivel de transaminasas en el pronóstico y la evolución de la hepatitis B. Se comprobó que los pacientes con hepatitis B crónica, que tienen una concentración del HBV-DNA superior a 2000 UI/ml tienen entre cinco y siete veces más probabilidades de desarrollar una enfermedad hepática evolucionada a lo largo del tiempo. Asimismo, el estudio analizó la utilidad de las transaminasas para el pronóstico de la hepatitis crónica por virus B. Comprobaron que aquellas personas que tenían valores de transaminasas por encima del límite alto de la normalidad tenían alrededor de ocho veces más probabilidades de desarrollar una enfermedad hepática avanzada, en comparación con los que presentaban niveles normales de transaminasas.

Finalmente, evaluaron la capacidad pronóstica simultánea de la determinación de la concentración de HBV-DNA y las transaminasas. Los pacientes con hepatitis crónica por virus B que presentaban una carga viral inferior a 2000 UI/ml y niveles normales de transaminasas tenían un mejor pronóstico que el resto.

Los médicos de nuestra fundación y el doctor Carreño siempre tienen en cuenta la concentración de HBV-DNA y las transaminasas para decidir el tratamiento individual de cada paciente.

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