Aproximadamente el 30% de la población mundial presenta hígado graso lo que supone un gran problema para la salud pública de cualquier país ya que esta enfermedad puede terminar en cirrosis hepática y asociarse a enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial.
Asimismo, la hipertensión arterial es también un gran problema de salud que afecta aproximadamente a un tercio de la población mundial adulta y es tratada frecuentemente con un fármaco diurético llamado espironolactona. Existen evidencias experimentales que sugieren que este fármaco puede reducir el acumulo de grasa en el hígado y disminuir la progresión de la fibrosis hepática.
En la revista European Journal of Gastroenterology and Hepatology se ha publicado un trabajo en el que se estudia el posible efecto benéfico del tratamiento con espironolactona en el hígado graso. Se incluyeron un total de 4110 participantes con hipertensión arterial, de los cuales 822 fueron tratados durante seis meses consecutivos con espironolactona. Para diagnosticar el posible hígado graso se les realizaba una ecografía abdominal anual. Se comprobó que el riesgo de desarrollar hígado graso disminuía significativamente (un 18%) en los pacientes con hipertensión arterial tratados con espironolactona en comparación con los que no tomaban el medicamento.
Utilidad de la espironolactona en el tratamiento
También se comprobó que al aumentar 100 mg la dosis del fármaco disminuía en un 7,4 % el riesgo de padecer hígado graso. Aún más, cuando la dosis acumulada de espironolactona era de 635 mg el riesgo de padecer hígado graso disminuía en un 72%.
En resumen, el estudio confirma que puede ser de utilidad el tratamiento con espironolactona en pacientes con hipertensión arterial para reducir el riesgo de aparición de hígado graso y, en su caso, para el tratamiento de esta enfermedad.
El doctor Carreño y los médicos de la Fundación estamos de acuerdo con la posible utilidad de este fármaco en el tratamiento del hígado graso. Sin embargo, consideramos que es necesario hacer más estudios ampliando el número de pacientes incluyendo a otras etnias (el estudio sólo se realizó con población china) e incluso, posiblemente, realizar un estudio demostrando el impacto del tratamiento con espironolactona en biopsias hepáticas de pacientes con hígado graso.


