La carga viral y los niveles de transaminasas son indicadores clave para evaluar el pronóstico de la hepatitis B crónica. Un estudio publicado en The Lancet demuestra que una carga viral superior a 2.000 UI/ml y unos niveles elevados de transaminasas se asocian con un mayor riesgo de desarrollar enfermedad hepática avanzada. Estos marcadores ayudan a orientar el seguimiento y el tratamiento individualizado de los pacientes.
La actividad física es fundamental para prevenir y tratar el hígado graso, ya que ayuda a reducir la acumulación de grasa y la inflamación hepática. Tanto el ejercicio aeróbico como el de fuerza aportan beneficios para la salud del hígado. Se recomienda realizar entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada a la semana para mejorar la salud hepática y el bienestar general.
Un estudio publicado en Scientific Reports analiza la relación entre la periodontitis y el hígado graso. Los resultados muestran que determinados signos de enfermedad periodontal, como una profundidad superior a 6 mm y el sangrado gingival, se asocian con la presencia de hígado graso y un mayor grado de fibrosis hepática.
La vitamina D desempeña un papel clave en el hígado graso, incluso en personas con normopeso. Un estudio reciente confirma que mantener niveles adecuados de esta vitamina puede contribuir a mejorar la salud hepática y los parámetros metabólicos de los pacientes.
Elafibranor es un nuevo tratamiento aprobado para pacientes con colangitis biliar primaria (CBP) que no responden al ácido ursodesoxicólico. Los estudios muestran una mejoría significativa en los parámetros hepáticos y lo convierten en una nueva opción terapéutica para esta enfermedad autoinmune.
La hepatitis autoinmune ha aumentado especialmente en personas mayores, donde su incidencia se ha cuadruplicado. Además, presentan mejor respuesta al tratamiento y formas clínicas más leves.
Un estudio demuestra que el consumo diario de alcohol, incluso en pequeñas cantidades, empeora la fibrosis hepática en pacientes con enfermedad hepática grasa.
Un caso de mal diagnóstico entre colangitis biliar primaria y ductopenia idiopática leve muestra la necesidad de obtener una segunda opinión para confirmar enfermedades del ducto biliar.
Roncar se asocia con un mayor riesgo de hígado graso, independientemente de otros factores metabólicos. Dormir menos de 7 horas también incrementa la posibilidad de desarrollar la enfermedad.
Las estatinas podrían mejorar la evolución de distintas enfermedades hepáticas, reduciendo el riesgo de cáncer de hígado, complicaciones y fibrosis, según un estudio publicado en JAMA.