El hígado graso y la hepatitis B pueden coexistir y agravar el daño hepático. El tratamiento conjunto ayuda a reducir inflamación, fibrosis y progresión de la enfermedad.
Un estudio demuestra que GST-HG141 podría ser un nuevo tratamiento eficaz para hepatitis B crónica en pacientes con respuesta insuficiente a antivirales actuales.
El hydronidone es un nuevo fármaco que ha demostrado revertir la fibrosis hepática en pacientes con hepatitis B crónica frente a placebo.
El fármaco hepalatide, combinado con Peg-IFN-alfa, ha mostrado potencial para eliminar el cccDNA del virus B en pacientes con hepatitis B crónica, según datos preliminares presentados en un congreso europeo.
Un estudio presentó un nuevo tratamiento para la hepatitis B crónica utilizando una sonda antisentido que bloquea proteínas virales. Los resultados muestran alta eficacia, con un 62% de curación teórica y efectos secundarios leves.
La hepatitis crónica B afecta a unas 250 millones de personas en el mundo y puede evolucionar a cirrosis o a cáncer de hígado.
El hígado graso es una de las enfermedades más frecuentes y afecta al 25-30% de la población mundial.
La infección crónica por el virus B de la hepatitis es un problema de salud mundial.
Nuevos ensayos publicados con pacientes de Hepatitis B sugiere el uso de nanopartículas de liposoma con antígenos del virus para su tratamiento.