El hígado graso es una enfermedad que afecta a un alto porcentaje de la población mundial (25-30%) y se asocia a una mayor probabilidad de enfermedad cardiovascular (ictus, infarto), enfermedad renal y cáncer de colon. Por otro lado, se estima que los cálculos renales afectan aproximadamente al 18% de la población general y los cálculos de la vesícula biliar al 10-20%.
Tanto el hígado graso como los cálculos biliares y renales tienen en común varios factores de riesgo como la obesidad, alteraciones en los lípidos (colesterol, triglicéridos) y síndrome metabólico y algunos estudios han sugerido que puede existir cierta relación en la aparición del hígado graso y los cálculos. En este sentido se ha publicado un trabajo en la revista World Journal of Gastroenterology que trataba de conocer la posible relación entre estas enfermedades.
El estudio se realizó en China e incluyeron 623.487 personas, encontrando que existe una asociación significativa entre la aparición de cálculos de la vesícula, cálculos renales y el hígado grado. La importancia de este hallazgo es que se podrían desarrollar estrategias de prevención y control de estas enfermedades cuando se diagnostique la presencia de una de ellas. La asociación de estas enfermedades se explica porque tienen en común varios mecanismos patogénicos como la inducción de moléculas inflamatorias, el aumento de expresión de adipoquinas, etc.
El Dr. Carreño y el equipo médico de la Fundación están de acuerdo en que puede existir una relación entre estas enfermedades pero creen que habría que realizar otros estudios para confirmarlo. En primer lugar, porque el trabajo comentado se ha realizado en la población china y pudiera ser que los hallazgos de este estudio no se puedan aplicar a otras razas por la influencia de factores genéticos. También, habría que estudiar una serie de parámetros que no se han tenido en cuenta y que podrían interferir en los resultados como el índice de masa corporal de la persona, hábitos alimenticios, estatus socioeconómico, etc.