Las mujeres con menarquia precoz tienen mayor riesgo de hígado graso. Retrasar su aparición reduce el riesgo, por lo que se recomienda control de peso y evaluación hepática.
MariTide, un nuevo fármaco para la obesidad, logra significativa pérdida de peso con una sola inyección mensual, mejorando además presión arterial y glucosa en pacientes tratados.
Un estudio demuestra que niveles elevados de manganeso en sangre aumentan el riesgo de enfermedad hepática. Regular su ingesta alimentaria y controlar la exposición laboral son medidas fundamentales de prevención.
Un estudio comparativo demuestra que tirzepatida es más eficaz que semaglutida para perder peso, reducir grasa abdominal y mejorar la presión arterial, con efectos secundarios similares. Ambos fármacos ya se usan para obesidad e hígado graso.
El fármaco linerixibat ha demostrado eficacia en el tratamiento del prurito en la colangitis biliar primaria, reduciendo la picazón y mejorando el sueño, con efectos secundarios leves en la mayoría de los casos.
Un estudio revela que un nuevo tratamiento para el hígado graso basado en un triple agonista supera en eficacia a fármacos actuales, reduciendo significativamente la grasa hepática en pocas semanas.
El fármaco hepalatide, combinado con Peg-IFN-alfa, ha mostrado potencial para eliminar el cccDNA del virus B en pacientes con hepatitis B crónica, según datos preliminares presentados en un congreso europeo.
El resmetirom es el primer fármaco aprobado en EE. UU. para la esteatohepatitis, con eficacia en grasa hepática y fibrosis. Aunque costoso, será clave cuando llegue a España.
El efimosfermin-alfa podría convertirse en un tratamiento efectivo para el hígado graso, demostrando mejoras en fibrosis e inflamación con una administración mensual, según estudios preliminares.
Las estatinas podrían mejorar la evolución de distintas enfermedades hepáticas, reduciendo el riesgo de cáncer de hígado, complicaciones y fibrosis, según un estudio publicado en JAMA.